Las autoridades iraníes han reaccionado con vehemencia a las declaraciones de Donald Trump, afirmando categóricamente que «nadie puede excluir al equipo nacional» de la Copa del Mundo. Esta firme postura viene acompañada de críticas directas hacia los Estados Unidos.
La declaración iraní subraya la tensión entre la política y el deporte, rechazando cualquier intento de intervención externa en la participación de su selección en el prestigioso torneo global. Subrayan su derecho a competir sin injerencias políticas, refutando las insinuaciones de exclusión.

