El Leeds United de Daniel Farke logró rescatar un valioso, aunque tal vez insuficiente, empate 1-1 en su reciente enfrentamiento. Mientras que el gol crucial de Dominic Calvert-Lewin y el buen trabajo de Brenden Aaronson permitieron al equipo de Yorkshire Occidental evitar la derrota, la actuación colectiva dejó entrever preocupantes carencias, especialmente en la línea de ataque. La lupa del análisis post-partido no apunta únicamente al resultado, sino a un dato técnico que, por su crudeza, se ha convertido en una paradoja estadística: la alarmante invisibilidad de Noah Okafor.
La Crisis de Contacto del Dorsal 19
Okafor, el atacante que llegó al club con la misión de dinamizar la ofensiva, está experimentando una sequía productiva que se remonta a principios de octubre. Los números fríos de su última aparición lo sitúan en el centro de la crítica, no solo por su falta de definición, sino por una ausencia palpable en el circuito de juego del equipo. Un delantero moderno debe ser un punto de apoyo, un generador de espacios o, al menos, una amenaza constante. En el caso de Okafor, su desempeño reciente lo clasifica más como un espectador privilegiado en el campo que como un protagonista ofensivo.
Si bien el equipo logró el empate gracias a un esfuerzo combinado, la contribución del número 19 fue mínimamente efectiva. Este patrón de rendimiento se confirmó incluso en la contundente victoria 4-1 contra el Crystal Palace, donde, a pesar del resultado favorable, Okafor registró cero tiros a puerta.
La Humillación Estadística: Menos Toques que el Portero
El dato más demoledor y que subraya la necesidad de un cambio inmediato por parte de Daniel Farke es la estadística de contactos con el balón. Durante sus 77 minutos en el campo, Noah Okafor registró apenas 38 toques. Este número no solo es bajo para un jugador en la punta de ataque que debería estar presionando y combinando, sino que palidece cómicamente al compararlo con su propio compañero de equipo: el portero, Lucas Perri, quien finalizó el partido con 54 toques.
Es una ironía técnica que desvela una disfunción estructural: si el guardameta maneja la pelota significativamente más que el delantero centro, el flujo ofensivo está severamente comprometido, o el atacante se ha desconectado tácticamente.
Profundizando en el análisis técnico, la actuación de Okafor revela debilidades en los duelos directos, fundamentales para un delantero que debe retener la posesión o forzar faltas. De 12 duelos totales, perdió 7, mostrando una fragilidad competitiva que el cuerpo técnico no puede permitirse mantener en el calendario invernal.
Rendimiento de Okafor en el Partido (Datos Sofascore)
| Estadísticas Clave de Noah Okafor | |
|---|---|
| Minutos Jugados | 77 |
| Goles y Asistencias | 0 / 0 |
| Total de Toques | 38 |
| Tiros Totales (A puerta/Fallidos) | 3 (todos fuera) |
| Regates Exitosos | 1/4 |
| Duelos Ganados | 5/12 |
| Precisión de Pases | 16/18 (89%) |
El Dilema de Farke y la Amenaza de Anfield
El técnico alemán, Daniel Farke, se enfrenta ahora a decisiones ineludibles. Con la lesión de Joe Rodon (que se suma a las bajas obligadas), la necesidad de refrescar la alineación es crítica. No obstante, más allá de las lesiones forzosas, el bajo rendimiento sostenido de Okafor lo pone en la cuerda floja, especialmente con un duelo monumental asomando en el horizonte: el viaje a Anfield para enfrentar al Liverpool en Año Nuevo.
Mantener a un jugador con una aportación ofensiva tan baja, en un partido que exigirá la máxima eficacia clínica, sería un riesgo calculado al borde de la temeridad. Farke tiene alternativas que han demostrado ser más productivas como suplentes de impacto.
La opción más lógica pasa por Wilfried Gnonto. El italiano demostró su potencial al asistir en el gol contra el Brentford, y su reintroducción en el once inicial podría aportar la chispa y la participación ofensiva que Okafor ha dejado de ofrecer. Además, Lucas Nmecha, con cuatro goles en la Premier League, representa otra opción de ataque que podría capitalizar mejor las oportunidades generadas por el mediocampo.
La posición de Okafor es insostenible si continúa operando con menos presencia que el arquero rival en el terreno de juego. Si Farke busca la eficiencia y la máxima rentabilidad de su plantilla, la era del delantero `fantasma` en el once titular del Leeds United debe concluir antes del próximo desafío en Liverpool.

