Un ex diseñador de niveles de Wildlight, el estudio detrás del shooter gratuito Highguard, ha indicado que la excesiva inclinación del juego hacia el ámbito competitivo y las intensas partidas 3v3 fueron un factor clave que desmotivó a muchos jugadores y contribuyó a las dificultades del título.
Según el exdesarrollador, esta fuerte orientación hacia la escena competitiva, que describió como «agotadora» (o «sweaty» en el argot de los videojuegos), resultó ser el principal motivo por el que un gran número de jugadores abandonó el juego. Esta estrategia, diseñada quizás para atraer a la élite de los eSports, terminó por alienar a una base de jugadores más amplia que buscaba una experiencia menos exigente o más variada.
