Tras otra decepcionante campaña mundialista para la selección italiana, continúa una importante reestructuración en la cúpula. Gianluigi Buffon presentó su renuncia poco después de que lo hiciera el presidente federal Gabriele Gravina, y Gennaro Gattuso confirmó posteriormente su salida de mutuo acuerdo.
Según informes del diario La Repubblica, el contrato de Gattuso estaba previsto hasta julio, con una opción de extensión y una bonificación de un millón de euros supeditada a la clasificación para el Mundial. Su mandato, finalmente, abarcó solo ocho partidos.
A pesar de haber enfrentado circunstancias que podrían haberle proporcionado justificaciones, como dudosas decisiones arbitrales en Bosnia y una percibida falta de apoyo de la Serie A en los últimos años, Gattuso optó por no presentar excusas por su breve periodo al frente del equipo.
Entre los candidatos destacados que han surgido rápidamente como posibles sucesores se encuentran Massimiliano Allegri y Antonio Conte. Aunque a ambos se les ha vinculado con la permanencia en sus clubes actuales, se dice que enfrentan problemas sin resolver y carecen de contratos a largo plazo. Simone Inzaghi, cuya experiencia en Arabia Saudita no ha sido del todo exitosa, y Roberto Mancini, quien ha manifestado su deseo de regresar a un banquillo durante años, también son considerados aspirantes a este importante puesto.

