Último en la Ligue 1 antes de recibir al Nantes este domingo (17:15), el FC Metz se encamina, de forma cada vez más ineludible, hacia su octavo descenso a la Ligue 2 en el siglo XXI (además de uno a la National en 2012). Esta recurrente situación ha provocado que los aficionados loreneses oscilen entre la profunda resignación y una creciente ira.
La desolación de los aficionados del FC Metz, cansados del incesante «efecto yo-yo» entre la L1 y la L2: «Estamos contentos una de cada dos temporadas»

