Build A Rocket Boy, el estudio detrás de MindsEye, se encuentra nuevamente bajo escrutinio después de que su co-CEO atribuyera, una vez más, las dificultades del título a «espionaje organizado y sabotaje corporativo». Esta polémica declaración coincide con el anuncio de una nueva ola de despidos.
A pesar de su desastroso lanzamiento el año pasado, que hizo que muchos se olvidaran del juego, los desarrolladores han trabajado diligentemente en los últimos meses para rescatar MindsEye, concentrándose en aprovechar sus puntos fuertes y corregir meticulosamente sus debilidades.

