La irrupción de la fuerza del código abierto (OpenCLaw) ha desmantelado la última barrera de la inteligencia encarnada. Los grandes modelos de IA ya no se confinan únicamente a los diálogos en la nube, sino que, a través de la tecnología OTA (Over-The-Air), se «inyectan» de manera efectiva en cada dispositivo final.
Este artículo explora en profundidad este cambio de paradigma tecnológico: una transición desde la costosa potencia de cómputo especializada hacia una inferencia en el borde accesible y ubicua. Con una caída vertiginosa en los costes de la computación, nos encontramos en un punto de inflexión decisivo. Cuando los dispositivos sean capaces de evolucionar de forma autónoma, responder en tiempo real y poseer las «manos» para interactuar con el mundo físico, ¿está realmente al alcance esa era de «Jarvis», que antes solo existía en las películas de Iron Man?
