Como resultado de una auditoría de gabinete de la declaración rectificativa del impuesto sobre sociedades, la inspección fiscal exigió a la empresa el pago de un impuesto adicional, además de recargos y multas. El motivo fue la indebida sobrestimación de gastos, tanto los que reducen los ingresos por ventas como los gastos no operativos.
Se constató que los datos de los estados contables del contribuyente coincidían con la declaración original, pero diferían de los importes declarados por la sociedad en la declaración rectificativa. Se solicitó a la empresa que presentara explicaciones sobre el aumento de los gastos y que los justificara con documentos originales, ya que esto había provocado una reducción de la base imponible del impuesto sobre sociedades.
Sin embargo, el contribuyente presentó la documentación solo parcialmente. En particular, no proporcionó los registros contables fiscales de los gastos directos con el desglose de las partidas de costes, ni los justificantes contables de los ajustes de los gastos directos, indirectos y no operativos.
La sociedad no estuvo de acuerdo con la decisión del órgano tributario y la recurrió ante los tribunales. No obstante, los tribunales desestimaron la demanda, alegando las siguientes circunstancias:
- La justificación de los cambios en la declaración no fue respaldada por documentos contables primarios y asientos de anulación en los registros contables fiscales.
- Los balances de comprobación y el análisis de la cuenta 20 presentados no contenían desgloses por contrapartes, y el análisis del informe de asientos no incluía información sobre la correspondencia de todos los asientos ni sobre el saldo inicial y final por cada contraparte por separado.
- Los documentos presentados fueron considerados insuficientes para justificar los gastos declarados.
- La información sobre los gastos indirectos reflejada en la declaración rectificativa tampoco coincidía con los datos contables de la empresa.
- Las hojas de ruta no contenían información sobre las rutas de los vehículos, lo que impedía confirmar su uso en la actividad productiva del contribuyente.
- Otros gastos no operativos declarados por la empresa no fueron documentados y se consideraron injustificados.
