El hormigón celular, también conocido como hormigón aireado o por su popular marca YTONG, es un material de construcción extraordinariamente versátil. Sus aplicaciones abarcan desde muros exteriores e interiores hasta pilares, tejados y forjados. Compuesto principalmente por arena de cuarzo, cemento, cal y agua, se considera una opción respetuosa con el medio ambiente.
A pesar de su nombre, tiene pocas similitudes con el hormigón tradicional; su pariente más cercano es el ladrillo silicocalcáreo, ya que ambos se fabrican mediante endurecimiento por vapor. Una característica distintiva del hormigón celular es su contenido de más del 80 por ciento de burbujas de aire, lo que le confiere no solo un peso reducido, sino también una facilidad de procesamiento excepcional.
Ventajas
- Alta resistencia y estabilidad estructural.
- Excelente resistencia al fuego (incombustible).
- Muy buenas propiedades de aislamiento térmico.
- Bajo peso propio.
- Facilidad de corte y manejo.
Desventajas
- Aislamiento acústico moderado.
- Sensibilidad a cargas concentradas (puntuales), requiere una distribución adecuada de la carga.
- Alta absorción de agua, lo que hace indispensable una imprimación cuidadosa antes de enfoscar o enlucir.
- La unión adhesiva común de los bloques permite pocas correcciones durante la albañilería.
- Requiere una eliminación separada, no debe mezclarse con residuos de construcción generales.
