Habib Beye, quien asumió la dirección técnica del Olympique de Marsella en febrero con la ambiciosa misión de clasificar al equipo a la Champions League y alcanzar la final de la Copa de Francia, ha visto frustrados ambos objetivos principales. La posibilidad de acceder a una competición europea aún se mantiene, pero el clima interno del club permanece marcado por una notable tensión. Sin embargo, la continuidad de Beye en su puesto parece una ilusión cada vez más remota.
