Facundo Medina, quien estuvo suspendido y presente en el estadio Moustoir durante la derrota del Olympique de Marsella (OM) por 0-2 contra Lorient el sábado, expresó su descontento con la actitud de sus compañeros. Reconoció que la reacción y las medidas tomadas por el director de fútbol, Medhi Benatia, si bien pudieron haber causado incomodidad, eran justificadas dada la pobre actuación del equipo.
Medina, al ser consultado sobre la situación, admitió con franqueza: «Hicimos una mierda». Esta contundente declaración refleja la decepción del jugador con el rendimiento del OM en el partido.
Aunque no estuvo en el campo, Medina fue testigo de la frustración colectiva y no dudó en respaldar la severidad del enfoque de Benatia. «Su reprimenda y el castigo quizás molestaron, pero la realidad es que nuestra actuación fue inaceptable», añadió, subrayando la necesidad de asumir la responsabilidad por los malos resultados.
La intervención de Benatia, descrita como una «salida» o una «reprimenda», parece haber buscado sacudir al vestuario del OM tras otro resultado decepcionante. Medina, por su parte, se alinea con esta postura, indicando que el equipo debe afrontar las críticas y el castigo como consecuencia de un desempeño deficiente.

