Los clubes de la Ligue 1 afrontarán una pausa extendida de más de tres meses, específicamente 98 días, entre el final de la temporada 2025-2026 y el inicio de la 2026-2027. Este intervalo, significativamente más largo de lo habitual y motivado por la Copa del Mundo, obligará a las instituciones futbolísticas a reevaluar sus enfoques tradicionales de preparación y planificación.
El hecho de contar con un período de inactividad tan prolongado es una oportunidad poco común para los equipos. Esta situación exige un replanteamiento de las rutinas establecidas, permitiendo a los clubes explorar nuevas estrategias para la pretemporada, el descanso de los jugadores y la captación de talento, adaptándose a un calendario deportivo alterado.

