La selección de Turquía, a pesar de realizar 32 disparos al arco, no logró anotar un solo gol contra Paraguay, cayendo derrotada por la mínima diferencia en un partido que quedó marcado por una insólita estadística negativa.
Miguel Almirón, jugador paraguayo, se convirtió en protagonista al anotar el único tanto del encuentro, catapultando a su equipo a la victoria. Este gol, sin embargo, inscriptions a Turquía en un capítulo poco envidiable de la historia del torneo.
El seleccionador turco, Vincenzo Montella, expresó su profunda decepción tras la eliminación, calificando el resultado como una «sorprendente salida». El técnico reconoció la frustración del equipo al no poder concretar las numerosas oportunidades creadas a lo largo del partido.
La abrumadora cantidad de intentos de gol por parte de Turquía, sin obtener recompensa alguna, resalta la falta de eficacia de cara al arco y la sólida defensa de Paraguay. El encuentro se desarrolló con un dominio territorial de los turcos, quienes estrellaron sus ataques contra la muralla paraguaya y la actuación de su guardameta.
Este resultado pone fin a las aspiraciones de Turquía en el torneo, dejando un sabor amargo en boca de sus aficionados y jugadores. Por su parte, Paraguay celebra una victoria trabajada que les permite avanzar.
